Acerca de mí

Desde que nací he sido diferente, pero no es que tenga tres brazos y seis manos, nada de eso, ha sido más bien rara. En el momento del parto mi abuela, la partera del pueblo, tuvo que romper una membrana que cubría todo mi cuerpo pues vine al mundo enmantillada.

En mi infancia a mi mamá no le hacía los berrinches comunes, yo dejaba de respirar hasta ponerme morada para conseguir lo que quería. No siempre lo lograba, más podía la chancla de mi madre, pero igual lo intentaba.

A los 17 años cuando mis amigas querían hacerse los senos yo prefería sentarme a leer, nuevamente, Doña Bárbara. A los 18, decidí terminar con mi primer amor porque “me gustaba demasiado”.

Cuando todos le huían al profesor más difícil de estadística yo quería cursar la materia con él para ver si era tan fuerte como decían. No es rebeldía, ni ha sido intencional, digamos que es un resumen de mi vida.

Ahora empiezo este proyecto de escribir, nada fácil, plasmar en palabras mis pensamientos.

No prometo que será diferente, solo seré yo.

 

Olga C